martes, 17 de febrero de 2009

Sueños de la infancia

A diario hay multitud de niños alrededor del mundo que, mientras juegan juntos en las canchas de su barrio, sueñan con jugar en las mejores ligas del mundo, intentado emular a sus ídolos con jugadas imposibles. Todos imaginan un pabellón lleno, jugándose la última bola decisiva, con todas las cámaras enfoncándoles.
Algo parecido vivieron el Viernes pasado dos jóvenes jugadores, dos amigos de la infancia, que están viendo como se cumplen sus sueños. El sitio donde tuvo lugar el reencuentro fue Phoenix. La cita, el evento de rookies contra sophomores del All Star Weekend.
Kevin Durant, a la postre MVP del partido con 41 puntos, y Michael Beasley, líder de los rookies con 29 puntos, se conocen desde que tenían 11 y 10 años, respectivamente.
Beasley era torpe por aquel entonces debido a su estatura y en un principio no le cogieron en el equipo de las afueras de Washington, pero el éntrenador recapacitó cuando Beasley les robó la comida que habían pedido. Ambos jugaron juntos hasta que se fueron al High School, uno a Fort Washington y otro a Oak Hill Academy.
Por un día, el sueño de su infancia se cumplió, y el que acabó ganando fue el mayor, Kevin Durant.

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